domingo, 27 de octubre de 2013

Como un Van Gogh en una caja fuerte.


"Tener nuestra Biblioteca cerrada es como tener un Van Gogh guardado en una caja fuerte".
Así habló el Jefe de Estudios en la presentación del curso a los alumnos de Nocturno,  para anunciar la reapertura de la Biblioteca por la tarde tras un curso en que se eliminaron los programas institucionales que nos habían permitido abrirla desde 2007.
Vamos a abrirla gracias a la buena voluntad del profesorado, lo que nos pone aún más al límite de las escasas fuerzas que nos han dejado los recortes atenazantes desde 2011.
La abrimos porque no puede ser que todo el alumnado adulto del Centro y su profesorado carezca de Biblioteca; porque es inadmisible que un espacio de trabajo intelectual con una colección dotada y cuidada durante décadas gracias al esfuerzo de decenas de personas deje de estar a disposición de alumnos y profesores de todo el Centro; porque nuestro Proyecto, "Biblioteca entre todos, Biblioteca para todos", exige que esté disponible para quien la requiera; porque muchas familias de nuestro alumnado no disponen de recursos bibliográficos ni de conexión a internet y la Biblioteca los pone a su disposición...
Y así podríamos enumerar miles de razones.
Abrimos.
Todas las tardes, de 17:30 a 19:35.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Hay Festival. Segovia imagina el mundo a través de la cultura

  
   Desde hace unos años, Segovia se convierte a finales de septiembre en capital cultural en la que se puede encontrar uno en cada rincón a literatos a los que el mundo admira y a artistas que exhiben su obra en lugares encantadores.

   Evidentemente, nadie puede negar que la estética de esta ciudad, su ambiente tranquilo, es el idóneo para los encuentros que se suceden de la mañana a la noche. El teatro Juan Bravo, la iglesia románica de San Juan de los Caballeros, la antigua cárcel o el salón de actos de la extinta Caja Segovia son testigos de conversaciones de altura donde el entrevistador es también escritor, ya sea de ficción, de ensayos o periodista. En estos tiempos de crisis, el aforo se llena de gente que escucha con atención, que establece diálogo con los protagonistas y espera largas colas para obtener una firma del ejemplar que la Asociación de libreros segovianos expone y vende a la entrada.

   Y no sólo eso, sino que se puede asistir a talleres de escritura, a lecturas de pasajes literarios, a debates y proyecciones. Un lujo, de verdad, en estos tiempos, y un óptimo alimento para el espíritu.

   Como muestra, la reseña de Aurelio Martín en El País de la entrevista de Armas Marcelo, nada menos que a Vargas Llosa:
   “Hay literatura para hacernos vivir aquello que no podemos en la vida real...
   La literatura nos permite vivir otras vidas, salir de una cosa reducida, mediocre e identificarnos con destinos extraordinarios, que rompen la normalidad, que nos hacen vivir pasiones incandescentes, que nos convierten en seres aventureros, que nos hacen vivir la grandeza, el heroísmo, la maldad a veces….
   La ficción nos hace presentir que hay vidas muy superiores a las que podemos vivir en la realidad, crea un malestar frente al mundo tal y como es, lo que se llama el espíritu crítico”.
 
    Hablaba el Premio Nobel peruano de su novela recién publicada, El héroe discreto, de la que entresacamos nuestro Texto de la semana:
          "Y, una vez más, como tantas en su vida, Felícito recordó las palabras de su padre antes de morir: «Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener». Le había hecho caso, nunca se había dejado pisotear. Y con su medio siglo y pico en las espaldas ya estaba viejo para cambiar de costumbres."
 

PROGRAMA DEL HAY FESTIVAL SEGOVIA 2013

HAY FESTIVALS AROUND THE WORLD

UN PASEO POR SEGOVIA: TAMBIÉN MÚSICA:

lunes, 16 de septiembre de 2013

Personas libro. Texto de la semana

      Hace unos días, en La Coruña, entre otras mil sugerentes ideas,  suscitó mi curiosidad un profesor que habló de  "Personas libro". Cuando le pregunté, sin mucho tiempo para hablar, me aconsejó que buscara en la red.
      Lo he hecho, y me ha sorprendido gratísimamente la propuesta:
      La filosofía de estas "Personas libro" está inspirada en la obra de Bradbury, Fahrenheit 451, y engloba a personas comprometidas en el siguiente empeño: "defender los libros y promover la lectura. Cada una de nosotras llevamos un fragmento de libro, de poema, en nuestra mente y en nuestro corazón, lo compartimos narrándolo con sencillez, mirando a los ojos de quien nos escucha."
      Me pareció una idea magnífica: si cada uno nos responsabilizáramos de retener una obra, como si la adoptáramos, ninguna mente manipuladora, ningún poder oculto de ningún tipo podría acabar con cierta literatura, con cierto pensamiento.
      Encontré vídeos de muchas de esas personas recitando fragmentos de gran belleza, que llegan muy dentro, porque los recitan con toda su alma.
      Entre ellos, me llamó poderosamente la atención un texto de Bohumil Hrabal (Brno, Moravia, 1914 - Praga, 1997), digno de ser nuestro primer texto de la semana de este curso:


          “... sé bien que los tiempos en los que el pensamiento estaba inscrito en la memoria humana tenían que ser mucho más hermosos; si en aquel tiempo alguien hubiese querido prensar libros, tendría que haber prensado cabezas humanas, pero tampoco eso habría servido para nada, porque los verdaderos pensamientos provienen del exterior, van junto al hombre como su fiambrera de fideos y por eso todos los inquisidores del mundo queman los libros en vano, porque cuando un libro comunica algo válido, su ritmo silencioso persiste incluso mientras lo devoran las llamas, y es que un verdadero libro siempre indica algún camino nuevo que conduce más allá de sí mismo...”

      ¡Ójala en este tiempo en que las llamas siguen devorando tanto, los libros nos indiquen ese nuevo camino del que nos gustaría ya vislumbrar el comienzo!

domingo, 9 de junio de 2013

Teatro y pedagogía

"Desde muy pequeña yo supe que quería ser actriz. Como a todos los niños, me encantaba imaginarme siendo mil personajes: jugaba a ser enfermera, bombero, bailarina,... y el trabajo de actriz era la situación perfecta para poder ser todos ellos, para vivir otras vidas. 
Me veía siendo estrella de cine. Pero un día mis padres me llevaron al teatro. ¡Tenía a pocos metros nada menos que a Drácula! Me sentí fascinada por ese mundo desde aquel mismo instante.
Ahora, cuando subo al escenario, se me olvida la realidad: me meto en el personaje y ya no soy yo, igual que quienes actúan conmigo no son en ese instante mis amigos, sino los personajes que representan."

Así hablaba Flavia en la mesa redonda sobre las bondades pedagógicas del teatro, que culminó un día especialísimo en el Instituto durante todo el sábado pasado. Junto a ella, Lucía y Alba, las protagonistas de La señorita Julia. Antes que ellas había hablado su profesor, Jorge Rello, y también Concha Párraga y Paulo Alexandre, actores de Títere Teatro Urgente, que tuvieron la amabilidad de acompañarnos toda la jornada.

Concha y Paulo pusieron sobre la mesa todo lo que el teatro toca: responsabilidad y compromiso de cada actor con uno mismo, con el resto del equipo y con el espectador; disciplina, empatía con el personaje que se interpreta, resolución de conflictos, conocimiento de las posibilidades del propio cuerpo, autoestima, superación de obstáculos...

Hubo consenso en que debe darse la importancia que merece a la actividad teatral, puesto que trata aspectos curriculares como la lectura comprensiva, el enriquecimiento léxico, la expresión oral, el ejercicio de la memoria, la capacidad de improvisación, los recursos de una comunicación efectiva, y que, evidentemente, acerca a la época histórica, a la sociedad reflejada en cada una de las obras, lo que conlleva un aprendizaje profundo de materias que el alumno, tanto el actor como el espectador, no asimila con la misma profundidad por medio del mero estudio en la asignatura correspondiente.

El profesor se preguntaba qué nota valoraría en justicia el trabajo de todos sus alumnos; cómo calificar el entusiasmo con que habían acudido gustosos al instituto ¡en sábado!, para mostrar su trabajo. Preguntados ellos, respondieron que no estaban allí por la nota, sino por el placer de representar las obras que les había llevado meses preparar.

Obras, por cierto, de enjundia, aunque fueran adaptaciones: Las tres hermanas, de Chéjov, La escuela de las mujeres, de Molière, y La señorita Julia de Strindberg. Nada menos. Elegidas las tres por presentar todas ellas situaciones de mujeres sometidas por varones: tres hermanas impedidas de lograr sus sueños por la acción negligente de un hermano que es el cabeza de familia al faltar el padre; una mujer educada intencionadamente para ser inculta, para no tener voluntad, para ser sumisa con el marido; una joven instruida, que pierde la voluntad ante su propio criado. Tres autores de épocas muy diferentes (siglo XVII, finales del XIX y principios del XX), que llevan a escena la condición femenina de su tiempo, antecedentes de las tremendas situaciones de violencia de género que salpican de horror nuestros días. Por eso el título de la jornada: Teatro contra el maltrato.

Los alumnos, entre obra y obra, nos hicieron pensar sobre ello mediante sus variadas creaciones: breves actuaciones, o presentaciones audiovisuales con textos de prensa, canciones o poemas recitados por ellos.

Era la muestra viva de otro aspecto que en la mesa redonda se trató: el teatro y la expresión creativa como medio para hacer pensar, que no deja indiferente, que conmueve, que da lugar al debate. Que complementa otras actividades que hacen ver a jóvenes y a adultos que la violencia de género empieza en el trato desequilibrado entre los sexos, ya desde la infancia y tan tristemente repetido entre los adolescentes.

Terminamos el coloquio comentando lo emocionante que había sido ver la cohesión entre el grupo, la alegría de los ensayos de meses, la preocupación por el trabajo bien hecho, la importancia de todos y cada uno: actores, apuntadoras, teloneros; quienes se ocupaban de imagen, música y luces; los autores del precioso decorado (el grupo GES y su profesora, Patricia Sainz de Gustín); los alumnos del PCPI que habían conseguido que los focos funcionaran al servicio de cada escena, bajo la dirección del profesor Julio Corral...

Fue un día grande para estos chicos y chicas, para sus familias, profesores y amigos que acudimos a verlos. Consiguieron que el teatro nos uniera en emociones y nos llevara a pensar otra vez sobre la relación entre mujeres y hombres, y sobre otras maneras de pedagogía.

Gracias, Jorge, por tu trabajo, generoso y tan fructífero.

Las tres hermanas, de Chéjov, en adaptación de Encarna Fernández Gómez
La escuela de las mujeres, de Molière, en adaptación de Encarna Fernández Gómez
La señorita Julia, de Strindberg en adaptación de Encarna Fernández Gómez

Otros materiales didácticos de Educación en valores: Educando en igualdad

sábado, 25 de mayo de 2013

TEXTO DE LA SEMANA. LA VERDADERA EDUCACIÓN

 
DISCURSO DE GRADUACIÓN
Por David Obach Elwes, alumno de 2º de Bachillerato en representación de la promoción de 2013 del IES Juan de Herrera.     
       
             "Llega un día en el que acabas sexto de Primaria. Lo que sientes entonces es algo curioso, porque tienes la sensación de que, en vez de que una etapa de tu vida se ha acabado, ellos han decidido que se tiene que acabar.
             De repente pasas a ser un alumno del Instituto. Nadie te pregunta y tampoco tienes mucha opción. Todo pasa muy rápido.
En aquellos años solíamos ver a unas personas muy grandes y muy serias por los pasillos, que nos daban miedo. Cuando nos hablaban de ellos nos decían que eran de 2º de Bachillerato, que estaban muy estresados y que tenían muchos exámenes.
Lo que fuimos viendo con el tiempo es que, además de que te llenan de estrés, en segundo de bachillerato tampoco te preguntan cuándo quieres acabar una etapa de tu vida. Simplemente te llenan tanto de exámenes que no tienes tiempo para pensar. Cuando por fin lo tuvimos, reflexionamos sobre todos estos años, sobre el final de todo, sobre este instituto y sobre el futuro. Fue entonces cuando empezamos a escribir este texto.
Lo primero que hicimos fue hablar de cómo ahora íbamos a ser totalmente independientes. Nadie nos va a ayudar y vamos a estar completamente solos. En el Instituto, en cuanto alguien aparecía con un nuevo proyecto o iniciativa, nunca le faltaba gente que le apoyara y confiara en su proyecto. La profesora de la biblioteca nos dijo una vez que, cuanto más recortaban, más gente había ayudando y echando una mano para que la biblioteca saliera adelante. Era la dinámica de una piña y la  actitud de que uno nunca iba a luchar solo. 
Al final, lo que hacía que iniciativas como los alumnos mediadores, el Día del Libro o el Grupo de Amnistía Internacional funcionaran, no era la persona que lo proponía, sino el resto de la gente que le daba empuje.
Puede que con toda esa ayuda que nos han brindado, ahora el mundo real nos asuste, pero seremos capaces de salir y hacerle frente.
Nos han llamado generación sin futuro, generación perdida y ninis, pero vosotros nos habéis demostrado que eso mismo nos puede hacer más fuertes. Nos referimos a que nos habéis enseñado a luchar, no por una nota más alta o una media mayor, sino por un mundo mejor; a luchar por unos derechos humanos, por una educación pública y un futuro digno.
Educarnos no para pasar Selectividad y lograr un empleo, sino para elegir el mundo en que queremos vivir… y pelear por ello. Y el ministro Wert podrá llamar a eso adoctrinar, pero en nuestra opinión, esa es la verdadera educación.
La nuestra será una generación perdida o una generación sin futuro, pero, ante todo, es la nuestra, y debemos reivindicar nuestro derecho a defenderla con la misma importancia con la que en tiempos duros debemos defender la esperanza y la alegría.
Porque nos negamos a que, cuando nuestros hijos nos pregunten cómo fue esta graduación, les tengamos que decir que pertenecíamos a una generación que daba por hecho que le iba a ir mal y tenía el pesimismo por bandera.
            Eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, es falso. Nunca en la historia tuvimos tantas posibilidades como ahora. Y decimos esto porque estamos hartos de oír por todas partes que no tenemos ninguna opción. Somos una generación cojonuda, a la que espera un futuro cojonudo porque está formada por gente cojonuda, y que hará cosas, sí, hará cosas que dejarán a todos los pesimistas sin palabras."

VÍDEO PROYECTADO EN LA GRADUACIÓN. En Colomabea, claro.: "Esto no es Granada, es Segundo de Bachillerato".

jueves, 25 de abril de 2013

DÍA DEL LIBRO: FRENTE A FRENTE. FIESTA DEL JUAN DE HERRERA


Desfile de los malos y los malditos. Polifemo

Nos preguntaba una amiga, tras comentarle el programa del Día del Libro de este curso si se implicaba el profesorado.
"¿El profesorado? ¡Todos los Departamentos, y todo el alumnado, y los no docentes! Es la fiesta del Instituto."
¿Y observáis que se lee más después de ese día? siguió ella.
"¿Leer? ¡Ah, claro, lo dices porque es el Día del Libro!"

Pues no exactamente: no es el día de leer, pues la lectura la mantenemos durante todo el curso, desde todo tipo de perspectivas, según el momento, el área y el grupo de que se trate. Lo que hacemos es festejar que es el Día del Libro, y el festejo es a lo grande.

Empezamos el lunes 22 con el Mercadillo de libros que organizan los Alumnos Críticos y Comprometidos: mesas en el patio con libros para canjear con el boleto que tienen por cada libro entregado la semana anterior. El recreo se llena de color y de la excitación ante las mesas revisando los libros para ver de qué tratan, para decidir cuál es el mejor, si no para ellos, sí para alguien de casa.

El propio día, a última hora, el timbre anuncia que todos los delegados han de correr al Departamento de Lengua en busca del sobre que llevarán a su clase. Se abre, se lee el comienzo del texto propuesto (este año, De Profundis, de Wilde, en español y en inglés) y los distintos equipos que el profesor de Lengua ha formado, redactan su escrito. Cuando queda cuarto de hora, se leen todos y se decide cuál va a representar a la clase, que se entrega, al toque del timbre de salida para que el Jurado decida cuál de cada nivel se merece los puntos para el concurso Entre clases anda el juego, y a quién se premia, por ser el mejor del Instituto, con un gran recreo de toda la clase con superalmuerzo de lujo.

Otro Jurado anda metido en lecturas de los relatos históricos y de viajes que se han presentado al Concurso.

La entrada del día 23 es dulcificada con chucherías y un entusiasta "¡Feliz Día del Libro!" que suscita la sonrisa.

Alumnos y tutores corren hacia su aula: hay que disfrazarse y ensayar por última vez para el Desfile de los Malos y los Malditos, hasta que alguien llame a la puerta y avise de que ha llegado la hora de actuar ante el Gran Jurado, bajo el espectacular cartel creado por el Grupo Específico Singular.
En dos minutos cada clase ha de representar al personaje que le correspondió por sorteo de entre los que desgrana el libro de Savater, "Malos y Malditos" y algún otro. 
Dr. Jekyll y Mr Hyde, Polifemo, los inquietantes seres de Lovecraft que salen del mismo Necronomicón, recitan, despliegan su coreografía, cantan o declaman. Sólo ese par de minutos para desplegar toda la creatividad de que han sido capaces, para demostrar que, si se lo proponen, saben trabajar en equipo, aportando cada cual su habilidad para el proyecto común. El Jurado (antiguos alumnos y profesores, una madre, la Jefa de Secretaría) adjudicará el premio anunciado: grandísima comida para la clase ganadora

Llega el tiempo de recreo, de cambiarse el disfraz y recoger el aula, de prepararse para la Yincana de la Discordia. Los sesenta y tantos equipos de siete alumnos (capitán de bachillerato, dos de 1º de ESO, dos de 2º y aún dos más) con su dorsal creativo, estudian qué control se les ha marcado como el primero para su recorrido. En los treinta y un puestos les dirán qué hacer: recitarán con una madalena en la boca, compondrán un rap, reconocerán los huesos del esqueleto del gimnasio, o las canciones en inglés en el control del Támesis; se harán una manicura francesa en el banquillo de Jefatura, crearán una flor papirofléxica, o una tour Eiffel con espaguetis; ajustarán tornillos en el taller, se devanarán los sesos para descubrir un percebe, o, con los ojos vendados reconocerán objetos y olores y sabores misteriosos. Averiguarán en este día de enfrentamientos que Sófocles puso en labios de Antígona palabras de amor.
Profesores disfrazados, alumnos controladores, entrevistadores y fotógrafos por doquier, vigilan que todo transcurre a la perfección. En cada control, el capitán ordena la estrategia y da preponderancia al miembro de su equipo que es más hábil para cada propuesta.

La señal de término de la yincana deja a todos con las ganas de haber pasado por los puestos que aún no han recorrido. Pero ahora toca buscar el lugar donde cada ciclo va a presenciar el enfrentamiento de Las palabras de la Discordia. Todo el mundo a su corralito, menos los representantes de cada clase. Sucesivas escaramuzas, andanadas de vocabulario, conducen a una bien merecida victoria a quienes resisten cada enfrentamiento. Alguna ganancia léxica llevan todos. Y los grupos de los vencedores, un desayuno especial.

Se marchan ya los alumnos, y los profesores reponemos fuerzas con manjares pantagruélicos antes de recibir el libro que nuestro Amigo invisible ha dejado para nosotros. 

En el Nocturno, vuelve a celebrarse, tras un parón de algún curso, el Día del Libro: dos alumnos se enfrentan. Ella defiende que el ser humano actúa libremente. Él, que es guiado por un determinismo irremediable. Se han documentado durante semanas y nos provocan para que reflexionemos, para que intercambiemos opiniones.
Y, como es el día de Shakespeare también, nos presentan el Cuento de Invierno y en el atento auditorio despiertan el deseo de leerlo. Animan a sus compañeros a repetir esta estructura de debates y lectura shakespearina en cursos posteriores y convertirlo en tradición. Alguien recoge el guante.

Se cierra el Instituto.

El miércoles 24 volvemos con otros ojos, más cómplices, conociéndonos más. Pilas recargadas para la recta final.

FOTOS DEL DÍA DEL LIBRO 2013


lunes, 15 de abril de 2013

De bosques

Nos preguntan desde una Biblioteca amiga por títulos que traten de bosques, y, aun sin mucho tiempo disponible,nos ponemos a pensar qué títulos se nos ocurren.
Asi, de pronto, aparte de El bosque animado, de Wenceslao Fernández-Flórez, Robin de los Bosques o , claro, uno que nos parece imprescindible desde que nos lo dio a conocer un compañero: El hombre que plantaba árboles, de Jean Giono.

De bosques de otro tipo, El libro de la selva, de Kipling, todos los de Tarzán, de Edgar Rice Burroughs, Los cuentos de la Selva, de Horacio Quiroga, El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, o  El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa.

Y, ya que estábamos, hemos estrenado el buscador de Canal lector, la web que nos recomendábamos ayer, donde encontramos estos enlaces que podrían servir:
Donde los árboles cantan, de Laura Gallego: éxito asegurado
En el corazón del bosque, de John Boyne, el autor de El niño con el pijama de rayas.
La dama del bosque
Los gatos guerreros. El bosque de los secretos
Shadow forest. El bosque de las sombras
El santuario del pájaro elefante
El gigante bajo la nieve

De regalo, nos hemos topado en nuestro socorrido banco de datos de El poder de la palabra, con este boscoso texto de Somerset Maugham: 
Carnets de un escritor (fragmento)

"Mi cumpleaños pasó sin ceremonias. Trabajé como de costumbre por la mañana y por la tarde fui a dar un paseo por los bosques que hay detrás de mi casa. Jamás he podido averiguar qué es lo que da a esos bosques su misterioso atractivo. Son bosques como no he visto nunca. Su silencio parece más profundo que cualquier otro silencio. Los cedros macizos, con su robusto follaje, están festoneados por el gris de los musgos como una mortaja hecha jirones, las heveas en esta época carecen de hojas y los racimos de bayas de los arbustos están secos y amarillos; aquí y allá algún otro pino, con su rico verde rutilante, se eleva por encima de los demás árboles. En estos bosques abandonados e incultos hay una curiosa extrañeza, y aunque vaya uno solo, no se siente solo porque se tiene la extraña sensación de que seres invisibles, ni humanos ni inhumanos, flotan alrededor de nosotros. Algunas veces, por detrás de un árbol, parece asomarse una sombra que nos contempla pasar. Hay una atmósfera de suspensión, como si todo lo que hay alrededor nuestro estuviese esperando que algo ocurriese."