
Me dice María Luisa Caride, profesora de Lengua luchadora, curranta y entrañable, antigua compañera de nuestro Instituto y ahora impulsora del Proyecto ARCE del que se ha hablado ya en este blog, que en Totana también ha habido movimiento de tierra, que lo sintieron tres veces a la vez que en Lorca.
Que reina la tristeza por la desgracia del pueblo vecino, y el miedo por si hubiera más réplicas.
Que sus alumnos faltaron al instituto, que había grietas en muchas casas, y que, aunque habitualmente hacen simulacros preventivos de emergencias sísmicas, el pánico que se siente cuando se oye "rugir" la tierra, cuando todo se mueve, es indescriptible.
Estos días me paran por los pasillos profesores y alumnos preguntándome solícitos si sé algo de allí, pues los lazos que el intercambio ha creado hacen temer que haya habido desgracias.
Queremos mandaros todo nuestro ánimo y que sepáis que pensamos todo el tiempo en vosotros, deseando que volváis a la normalidad cuanto antes, igual que toda la población de Lorca.
No sé si es adecuado o no el Texto de la semana que os dedicamos. Se da la casualidad de que se lo enviaron a Lupe desde ahí cerquita, desde la librería "Solar del Bruto" de Murcia, que en su web publica cada jueves un poema. La semana pasada dedicamos el Texto a Josefina Aldecoa, porque se lo debíamos, y por eso éste quedó pospuesto. Ahora lo mandamos de vuelta para esas tierras. Habla de las pérdidas, del dominio del arte de perder.
¡Qué sentido cobra en esta circunstancia de la que hablamos!
¡Qué duro perder! Y ¡qué duro cuando la pérdida ha sido tanta!
Elizabeth Bishop, Un arte
No es difícil dominar el arte de perder;
hay tantas cosas predispuestas
a perderse, que su pérdida no es un desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la inquietud de perder
las llaves de las puertas, las horas malgastadas.
No es difícil dominar el arte de perder.
Luego intenta perder más, más rápido:
lugares, nombres, y la etapa siguiente
de tu viaje. Nada de eso será un desastre.
Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira! desaparecieron
la última o la penúltima de mis tres queridas casas.
No es difícil dominar el arte de perder.
Perdí dos ciudades entrañables. Y un inmenso
reino que era mío, dos ríos y un continente.
Los extraño, pero no ha sido un desastre.
Incluso perdiéndote a ti (la cariñosa voz, un gesto
que amo) no habré mentido. Es evidente
que no es difícil dominar el arte de perder,
aunque pueda parecer (¡escríbelo!) un desastre.
- EL TERREMOTO EN LA WEB DE CRUZ ROJA
- LORCA, TALLER DEL TIEMPO. Para conocer Lorca y su patrimonio
- SOBRE ELIZABETH BISHOP. Artículo de Luis Antonio de Villena a propósito de la edición de su Antología Poética, Edición de Orlando José Hernández en Visor(2003)