miércoles, 30 de mayo de 2018

¡VOLAD ALTO Y LEJOS! GRADUACIÓN 2018

     
      Confeti de colores salpican el cartel de la Graduación de este año en el escenario iluminado. 
     Nervios de padres y madres mientras aparcan bajo la lluvia fría, bullicio de familias: una abuela temblorosa mientras baja las escaleras, hermanos mayores que ya han pasado por esto, y pequeños con los ojos bien abiertos, todos abarrotando el salón. Amigos en el palco siguen la ceremonia desde su altura. 
     Sonrisas y nervios de quienes han cursado el último año de Bachillerato, con galas para la ocasión, tan diferentes de las que usan en clase, que parecen otras personas. Y lo son: ya ven la salida al mundo adulto con la incertidumbre que ello conlleva, con la sensación de libertad que tienen desde hace días en medio del agobio de examen tras examen y antes del siguiente.
    El acto se ha preparado con mimo, como siempre, para que así se sientan, estando Bea e Isabel atentas a cada detalle. Carlos, a los mandos tecnológicos. Bea, con la cámara pendiente de cada gesto, que luego colgará en el blog para que revivamos el momento pasando y repasando cada una de sus fotografías.

Discurso de representantes del alumnado 2018
 Los protagonistas hoy, lo recuerda la Directora, son los alumnos. Hoy y durante cada uno de los segundos de su adolescencia con nosotros.
      Nos recordarán la ingente cantidad de horas que han pasado en las aulas del Juan de Herrera, nos advertirán que, si bien han conocido el aforismo latino "Memento mori", ellos prefieren convertirlo en "Acuérdate de vivir". Sienten el orgullo de haber llegado hasta aquí y nos lo dicen con fuerza, la que les da el haberlo logrado con la solidaridad de unos y otras en los buenos y malos momentos. Se acuerdan también de sus familias.

      La primera fila, para el profesorado, que sigue con atención cada una de las palabras que se pronuncian desde el escenario, cada entrega de diploma que les recuerda lo que han vivido en el Instituto con ese alumno, con esa alumna: el conocimiento del primer día, cuando pasó lista por primera vez, las explicaciones, los ejercicios, las correcciones de cuadernos y exámenes, las discusiones, las preguntas, las caras iluminadas cuando por fin entendían aquel concepto complejo, las excursiones, los proyectos del Día del Libro y de la Ciencia, los ratos en la Biblioteca, las mediaciones, las sesiones de Ayudantes para la Convivencia, las del Consejo Escolar, las reuniones de los viernes en Amnistía, los saludos y rápidas conversaciones en el patio y en los pasillos, los abrazos contra el desánimo...

      De repente, un aplauso unánime y espontáneo: ha entrado Ramón y la gente reconoce con ese gesto sus años de Director. 
      Mientras, tres profesoras no dejan de pensar que es su última graduación en el Juan de Herrera: Bea, Trini y Ana, que se llevan su profesionalidad docente a otros Centros. No seamos egoístas. Entendemos sus marchas y les deseamos lo mejor. Lo merecen.

      Toma la palabra Rosa, la profesora de Griego y Latín, y con esa voz maravillosa y ágil, llena el salón de poesía, de sabiduría, de mitología y profundo conocimiento clásico, excelsa enseñanza en el acto que culmina una etapa, que inaugura el paso a la nueva aventura allí fuera, con alusiones a su propio recorrido vital: 

            "Querida comunidad educativa del IES Juan de Herrera, queridos alumnos, graduados, equipo directivo, profesores, madres, padres y demás familiares y amigos: me ha correspondido la tarea de pronunciar el discurso de despedida y voy a enfocarla contándoos algunas historias. Traigo esta tarde cinco relatos que cuentan con un denominador común y cuyo punto de partida son un pequeño ramo de cualidades que os deseo para la vida.
            La primera historia habla de paciencia y de constancia. Se inspira en un mito griego y comienza en el momento en que los dioses, aburridos de su tiempo infinito y circular, deciden encargar a dos hermanos la creación de criaturas con las que llenar los espacios inferiores y entretenerse mirándolos, como se hace con los peces en un acuario. Uno de los hermanos comenzó a fabricar seres vivos que poblaron todo, de un extremo al otro de la tierra. Puso en ellos toda clase de dones: alas, aletas, picos, piel, pelo, escamas, aguijones, garras. Mientras el otro hermano, que era un perfeccionista, se tomaba su tiempo, diseñando cuidadosamente una creación, el primero agotó todos los recursos que le habían proporcionado. Así que tuvo que ingeniárselas de otra manera y terminó construyendo a su criatura de agua y tierra. Su constancia obtuvo premio, porque la criatura era la más destacable de la naturaleza: era bípedo, hermoso, con una cosa que se llamaba logos y que servía a la vez para pensar, para hablar, para hacer cuentas y para comunicarse con los dioses; pero era débil, delicado y su piel fina no le protegía del frío ni de los ataques de las otras criaturas. Los dioses le prestaron atención un poco, al principio, pero luego se olvidaron de él. Pero su creador, que se llamaba Prometeo, terminó apiadándose de ellos: robó unas chispitas del carro del sol y les transmitió el fuego, a escondidas y a costa de la autoridad de los otros, los que habían tenido la idea de crearlo.
            El desafío de la supervivencia fue sólo el primero de los que tuvo que afrontar el ser humano, esa criatura bípeda cuyo logos era lo único que podía suplir su escasez de pelo, de escamas, de alas o de garras. Prometeo llegó a pensar que lo único que había hecho había sido traerse problemas a sí mismo, sobre todo cuando lo encadenaron al Cáucaso por proteger a su criatura imperfecta frente a los designios egoístas de los dioses.

            La segunda historia habla de pasión. Cambiamos un poco de tercio y de los mitos nos vamos a hablar de palabras y de sus significados. O sea, de etimología. Este relato lo protagoniza una persona de diecisiete años, dieciocho, o sea, alguien como vosotros, que también un día dejó el Instituto donde había pasado los que hasta entonces fueron los cuatro años mejores de su vida. Cuatro años es apenas una isla en la vida de un adulto; pero en la de un adolescente, vosotros lo sabéis, es un largo periodo de aprendizaje y descubrimiento. La persona de la que os hablo descubrió nada menos que una vocación durante aquellos años. Esta palabra tiene que ver con el verbo latino voco, llamar; entonces, una vocación es una vocecita que uno oye más o menos por aquí y que le dice, con variantes, camina por ese lado, ve por ahí… Se parece también a una linterna que alumbra el camino de lo que uno ama; es el reverso, por tanto, de la pasión. El caso es que aquella persona de diecisiete años, que estudiaba humanidades por un par de azares del destino, tuvo primero la pasión y luego la vocación. Y la pasión eran las palabras. Nada más y nada menos. Con un acto de soberbia propio del Eurípides más duro, soñó con manejar todas las palabras del mundo. Muy pronto, apareció la verdad de una célebre cita: Ars longa, vita brevis; el significado es más o menos que es probable que el mundo no te dé tiempo a que te lo comas entero. La buena noticia es que sí se le pueden hincar buenos bocados si uno descubre lo que ama y lo atesora como una perla delicada; y no deja que se destiña o se desluzca porque, aunque pasen los años, sigue cuidando de esa pasión y abrillantándola.  

            La tercera historia habla de tradición y continuidad. Recurre otra vez a la historia de Prometeo, aunque lo habíamos dejado aparcado en la primera historia. Olvidemos que estaba encadenado en su Cáucaso particular, en lucha encarnizada por una idea de educación universal; olvidemos incluso que unos cambiantes buitres en forma de leyes educativas le devoraban el hígado durante noches enteras. Luego se le regeneraba, a la mañana siguiente, porque al fin y al cabo tenía su perla, su linterna y, cada día, al menos un par de ojos asombrados al otro lado de una mesa: los de quien acaba de despejar una x, comprender una etimología muy complicada, una asociación sintáctica o la palabra exacta de una traducción.
            Recordemos que Prometeo se había ido a robar el fuego y se lo había dado a los hombres, su amada criatura imperfecta. Y en el fuego les daba no sólo calor para compensar su tremenda falta de pelo, plumas y escamas; no sólo les proporcionaba un modo de defenderse de las alimañas nocturnas o una manera de asar la carne o de cocer el pan. Además, les había entregado la LUZ. Lo que los hombres recibían a espaldas de otros tiránicos dioses era un arma grandiosa, peligrosísima, a veces dolorosa: el conocimiento. El hacerse preguntas. La disconformidad. La capacidad de buscar en medio de lo que antes era una oscuridad omnipresente. El sólo sé que no sé nada.
            Todo eso representa el fuego.
            Y los hombres guardaron la chispita de Prometeo para transmitirla a sus hijos. Y luego a los hijos de sus hijos. Y luego a los nietos, a sus biznietos y a sus tataranietos. Y algunos se llamaron maestros y otros alumnos, aunque a veces los papeles se invertían y también aprendían los más viejos algunas cosas. Y la criatura bípeda aprendió a compensar así su falta de recursos en otros aspectos.    

            De curiosidad habla la cuarta historia de esta tarde. El fuego era peligroso, ya lo hemos dicho, y a veces podía usarse para hacer daño a otros; otras veces causaba daño a quienes lo usaban, aunque tuvieran cuidado. Con el tiempo, hubo personas que aprendieron que quemarse no estaba bien y se fueron ocultando voluntariamente de la acción directa del fuego. Otros fueron reducidos por la fuerza y pasaron varias generaciones, también ocultos. Un buen día, todos coincidieron en una caverna. No era una de esas cuevas húmedas, llenas de murciélagos y arañas venenosas. No, en realidad era bastante cómoda. Sus dueños la habían acondicionado hasta el punto de volverla acogedora: tenía un largo sofá para descansar y una pantalla enorme y lisa sobre la que se proyectaban interesantísimas imágenes. Hombres y mujeres paseando, jóvenes cabalgando musculosas monturas, parejas que se abrazaban y susurraban palabras tiernas, niños que jugaban con peonzas y tabas… A veces, también aparecían personas que se iban a una isla a sobrevivir o se encerraban en una casa a insultarse. No es que manejaran muy bien el logos, pero era entretenido de ver. Tal vez no había nada mejor.
            Pero un buen día, un prisionero, un joven de alma inquieta, vio escaparse una chispa mínima de un fuego oculto. Se paró delante de sus ojos como una luciérnaga anaranjada y estuvo titilando hasta que terminó apagándose. El joven sintió una punzada nostálgica en algún punto del pecho. ¿De dónde vendrá eso? Y llevado por un impulso irrefrenable se levantó y se fue. Descubrió entonces que detrás de ellos, en la entrada a la caverna, había un estrecho pasillo que los separaba de un mundo exterior cuya existencia ni siquiera había sospechado. En el pasillo ardía un fuego que convertía las imágenes de lo de fuera en las sombras de la pantalla. Pero fuera… fuera había un universo entero de figuras de carne, hueso y pasión. Fuera todo era luz, colores, nubes y sol, aromas, sabores y músicas. Las tabas y las peonzas de los niños entrechocaban, entrechocaban los besos de amor de las parejas, resonaban los timbales, resonaban los cascos de los caballos en los caminos.
            El joven inquieto quiso entonces compartir con sus compañeros de caverna todo lo que había visto. No tenía palabras para describirlo, así que lo mejor que podía hacer era lograr que ellos también salieran. Entonces… ¿sabéis cómo acaba esta historia? La cuenta muy bien el filósofo Platón. Los otros presos, lejos de seguirlo, deciden matar al joven inquieto.
            ¿Entonces, defendemos la curiosidad? El mito nos avisa del dolor que a veces conlleva el aprendizaje. Pero yo voy a hacerte una pregunta, a ti que has estado tantos días detrás de una mesa y que ahora miras fijamente, o piensas “a ver si acaba esto ya”. Tú, ¿quién prefieres ser? ¿El encadenado o el que se libera? ¿Quieres la experiencia, la pasión, quieres compartirlo con otros? ¿Quieres que enmendemos la plana a Platón y digamos que, por fortuna, algunos de los encadenados en la cueva se liberaron y salieron y olieron y bailaron al son de la música? No volvieron nunca a estar presos y cada día acrecentaron su libertad y a veces se quemaron con el fuego… pero aprendieron a vivir. 

            Con la quinta historia acabará, por fin, este discurso. Os hablo ahora de un tópico, no un mito, que todo el mundo conoce. Carpe diem. Coge el día. Cógelo como una fruta, sácale brillo, híncale el diente. Que no te engañe su apariencia: la manzana de oro está también para eso. Sé que sabréis hacerlo, porque lo he visto. Sé que amáis, porque a veces el amor, como dice Safo, os golpea como el viento sacude las copas de los árboles monte abajo; a veces también odiamos, o todo a la vez, y uno no entiende muy bien qué pasa, pero el caso es que lo siente y eso le tortura. Quienes comprendéis eso, ya tenéis una idea muy clara de eso de la pasión en lo que vengo insistiendo. Estáis preparados para descubrir en cada uno de los días que seguirán al de hoy una aventura nueva. Vosotros, que hoy os vais, sois parte de una maravillosa cadena de tradición y amor, como lo fuimos cada uno de los profesores que os hemos acompañado durante seis años; todos estos de aquí (que están hechos unos Prometeos). Como lo fui yo misma. Como lo habían sido mis profesores. Y los profesores de mis profesores.
          Y aunque es probable que nosotros vayamos a ser pronto poco más que un recuerdo en vuestras bolsas vitales, también los que os vais nos dejáis algo. De este modo, un día como hoy es pasado y presente a la vez, pero sobre todo futuro: el vuestro. El que empieza ahora. El que os va a llevar a volar.
            Volad alto y lejos."
             (Del blog Cántame, musa)
Rosa García-Gasco rodeada del alumnado de Humanidades.

domingo, 21 de mayo de 2017

El anime. Otro artículo de Alicia Andone Brunete.

domingo, 2 de abril de 2017

CÓMICS EN LA BIBLIOTECA ESCOLAR

   

      El reciente artículo de Alicia sobre manga nos ha animado a hablar también de los cómics de nuestra Biblioteca. 

      El IES Juan de Herrera dispone de una buena sección de este tipo de ejemplares, gracias al experto asesoramiento de Ana, de la tienda Astro City Cómics de Villalba que, por desgracia, cerró hace tiempo. 

      Hasta entonces, la colección se había limitado a los personajes de los gloriosos "tebeos" de nuestra infancia, con los que muchos habíamos accedido a la lectura: Mortadelo y Zipi y Zape... y, junto a ellos, aquellos otros que conocimos más tarde: Tintin y Asterix, incluso en inglés y francés, a pesar de que en aquellos tiempos no se colgaba como reclamo el cartel de bilingüismo en las fachadas de los centros educativos. 

      A partir de 2002, puesto que nuestro propósito era que la Biblioteca ofreciera también títulos en las lenguas del alumnado inmigrante, buscamos ideas por Ferias y librerías especializadas. En vano. Hasta que caímos en la cuenta de que cómics traducidos a multitud de idiomas, también lo estaban al árabe, por lo que serían buen recurso para el aprendizaje del castellano por vía de comparación, por lo que adquirimos alguno ad hoc.

      A excepción de los mencionados, el resto de los cómics eran para nosotros un universo underground, oscuro, contracultural, y jamás nos habíamos planteado la idea de entrar en un establecimiento especializado en ellos. Hasta que una tarde osamos hacerlo. Nuestra presencia dubitativa, insegura, llamó inmediatamente la atención de la eficiente Ana, que entendió nuestra carencia y nos dio la mano para adentrarnos en este apasionante mundo, precisamente además en un momento de bonanza económica, en que los presupuestos de los Institutos daban incluso para comprar libros. O tempora!

      Esta mujer nos guió sabiamente hasta títulos y formatos adecuados para el alumnado de Diurno, pero también para el de Nocturno y el profesorado, igualmente usuarios de nuestra colección. 

       De inmediato nos entusiasmó la increíble variedad de ilustración y formatos, al tiempo que descubríamos otra forma de literatura, la novela gráfica, con contenidos de todo tipo, y, para sorpresa de nuestra ignorancia, perfectamente adecuados para formar en valores y en las materias que tratamos de enseñar. 

      Así que, hasta que llegaron las vacas flacas, nos dio tiempo a crear una sección interesante, que cada año procuramos mostrar al profesorado, con el fin de que la rentabilicen en sus clases, pues hay títulos para todo, de los que presentamos una pequeña muestra: 
  • José Luis CORELLA y Gabriel FERNÁNDEZ, Historia de la Matemáticas. Es muy amena en su presentación y divertida en sus comentarios. Incluye problemas para el lector. Adecuada desde 2º de ESO para trabajarla por capítulos, pues su extensión dificulta abarcar todo el libro en un solo curso.
  • APOSTOLOS DOXIADIS y CHRISTOS PAPADIMITRIOU, Logicómix. Otra historia de las Matemáticas, esta vez desde el siglo XIX, con el filósofo y matemático Bertrand Russell como hilo conductor. 
  • James KAKALIOS, La física de los superhéroes. Cierto que hay que saber física para comprenderlo bien, pero es buen modo de iniciar en la lectura a determinado tipo de personas.
  • SALÓ, ALEX, Simiocracia. Inteligente explicación de la crisis económica en la que España se ve sumida. 
  • PAJAK, F., La inmensa soledad. Friedrich Nietzsche y Cesare Pavese, filósofo y escritor respectivamente, personalidades complejas y ambos relacionados con Turín. Difícil de catalogar: ¿es una novela gráfica, es narrativa, o un ensayo?
  • SPIEGELMAN, ART. Maus. Primera novela gráfica premiada con el Pulitzer, narra con gatos y ratones la descarnada historia del padre del autor, judío, durante el terror nazi, así como la complicada relación que une a ambos. 
  • Carlos GIMÉNEZ, Paracuellos. Estremece encontrar en viñetas cada uno de los horrores cotidianos de un orfanato durante el franquismo.
  • SHAUN TAN, Emigrantes. Ya la preciosa portada anuncia que, si nos adentramos, nos esperan sensaciones nuevas. Y así es, desde la primera viñeta, cada detalle transmite toda la angustia de quien tiene que dejar su tierra y su familia para pasar a mundos extraños y amenazantes.  
  • PENFOLD, ROSALIND B., Quiéreme bien. Una historia de maltrato. Diario de una mujer angustiada por la pesadilla de su vida en pareja. 
  • ADAM, PEGGY, Luchadoras. Crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez.
  • SATRAPI, MARJANE, Persépolis. La autobiografia de esta iraní que, a la llegada del integrismo, es enviada a Europa a estudiar, retrata la realidad que vivió y también la crisis de identidad de una inmigrante en una cultura tan diferente de la propia.
  • GUY DELISLE, Pyongiang. Un dibujo limpio, simple, para una realidad hermética: Corea del Norte, férreamente constreñida por el régimen comunista.
  • JOE SACCO, Notas al pie de Gaza y Gorazde. En cada una de sus obras, el periodista se convierte en personaje de estas zonas en conflicto, en las que se mezcla con sus habitantes y vive sus mismas experiencias, con sus oídos y ojos bien abiertos.
  • LEFÉVRE LEMERCIER, GUIBERT, El Fotógrafo. Este reportero nos lleva hasta la guerra de Afganistán, literalmente, narrando previamente las penalidades del viaje. Interesante narración que alterna viñetas y fotografías. 
  • ROCA, Paco, Arrugas. El padre del autor, ya anciano, ingresa en una residencia para mayores, con las facultades muy disminuidas. Su historia llega al corazón, sobre todo a quienes tenemos personas de esas edades en nuestro entorno próximo. 
  • MIGUEL GALLARDO, María y yo. María es autista. En los períodos que pasa con su padre, él la observa, y también las reacciones de quienes la miran con prevención porque es "distinta". Todo eso lo cuenta en sus viñetas. 
  • FRANK MILLER, 300. Leónidas, al frente de sus espartanos, se enfrenta al temible y numerosísimo ejército persa. Picados, contrapicados, primerísimos planos, fuerza y violencia. Sangre. Transvasado al cine, cada viñeta es un fotograma. 
  • CRAIG THOMPSON, Blankets. Infancia y adolescencia del protagonista, y a la vez autor, en el entorno de una severa familia de unos crueles iguales. Descubrimiento del amor.
  •  FREDERIK PEETERS, Píldoras azules. ¿Cómo se lleva una vida en pareja cuando uno de los dos arrastra un terrible problema? 

ACTIVIDADES EN TORNO AL CÓMIC EN EL JUAN DE HERRERA


   "Entre viñetas"
    Exposición itinerante de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. La trajimos al Juan de Herrera, en coordinación con el IES Guadarrama y el IES Infanta Elena.

   Excelente muestra de la historia del cómic, que entusiasmó a todos y nos dio a conocer facetas que desconocíamos y también nos descubrió a algún alumno algún alumno aficionado a este mundo, no solo como lector, sino también iniciándose como creador, cuya obra esperamos. 



      Cómics en 4º de ESO
   La añorada profesora Raquel Torres llevó a cabo una motivadora actividad con su alumnado en torno al mundo del cómic, para lo cual montamos una exposición temática en la Biblioteca. 

   Quedaron recogidos en la web del Instituto los trabajos creados para la ocasión, agrupados en torno a cinco temas: Astérix, Manga, Mafalda, Cómic Europeo y Cómic Estadounidense y Australiano.



 Taller de manga
   Miguel Hernández, joven artista y también querido exalumno, descubrió el manga en sus primer curso con nosotros, en 3º de ESO. Embebido en sus trazos esperaba su autobús cada día, hasta que le llegó el momento de poder estudiar Bachillerato Artístico. 
   Una vez allí, volvía de vez en cuando a visitarnos en cuanto tenía un día libre. De su carpeta emergían sus creaciones, y de nuestras conversaciones, la idea de que las expusiera durante un tiempo en el Instituto, de que las comentara en clase de Plástica, de que dirigiera un taller. De manga.

   

sábado, 1 de abril de 2017

¿QUÉ ES EL MANGA?

Por Alicia Andone Brunete

      La palabra manga significa cómic en japonés. A diferencia de los cómic occidentales, estos tipos de cómic son en blanco y negro, con el dibujo más simple, y los recursos de los mangakas (dibujantes de manga) son más amplios (líneas, impresiones de efectos sonoros, entre otros).



      Dentro del manga, se encuentran algunos géneros ,como el shōjo, que está dirigido especialmente a las lectoras femeninas, o el shōnen, dirigida a hombres de joven edad. (Aunque también hay mujeres y hombres que ven shōjo y shōnen)
               Ejemplo de manga shōjo  

           Ejemplo de manga  shōnen

      El manga tiene diferentes tipos de dibujo. Algunos mangas tienen más expresividad que otros.

HISTORIA:
      El manga comienza sobre los años 1868-1912 debido a la llegada de personas de occidente a Japón, y este estilo de dibujo pronto fue tomando mayor popularidad entre los nipones. El manga nace de la combinación de dos tradiciones: La del arte gráfico japonés, producto de una larga evolución a partir del siglo XI, y la de la historieta occidental, afianzada en el siglo XIX. Solo cristalizaría con los rasgos que hoy conocemos tras la Segunda Guerra Mundial y la labor pionera de Osamu Tezuka.

      El manga en Japón es un auténtico fenómeno de masas. Un único dato sirve para ilustrar la magnitud de este fenómeno: En 1989, el 38% de todos los libros y revistas publicados en Japón eran de manga.

      La influencia del manga es muy destacable en la industria de historietas originales de casi todos los países del Extremo Oriente e Indonesia. Al día de hoy el manga también se ha consolidado en la sociedad occidental debido al éxito cosechado durante las décadas pasadas, dejando de ser algo exclusivo de un país para constituirse de un fenómeno comercial y cultural global, en competencia directa con la hegemonía narrativa estadounidense y europea.

      Si un manga tiene mucho éxito se puede pasar a una serie animada llama anime. Un manga conocido que se pasó a anime es: One Piece.

      El Salón del Manga es una feria típica japonesa donde las personas aficionadas al manga pueden disfrutar de su hobby.

      Los aficionados se visten de Cosplay (es una especie de moda representativa donde los participantes también llamados cosplayers, usan disfraces, accesorios y trajes que representan un sujeto específico o idea). Estas ferias únicamente eran típicas de Japón, pero se fueron extendiendo hasta alcanzar todos los continentes.

   LA BIBLIOTECA DEL IES JUAN DE HERRERA AGRADECE A ALICIA ANDONE BRUNETE SU COLABORACIÓN EN FORMA DE ARTÍCULO PARA ACERCAR EL MUNDO DEL MANGA A QUIENES LO DESCONOCEMOS. 
      ¡GRACIAS, ALICIA!


PRUÉBATE EN ESTE LINK: ¿Cuántos mangas shojo conoces? 







domingo, 20 de noviembre de 2016

"La isla del viento". Unamuno hoy.


   
   Por fin ha llegado a las salas esta película que estábamos esperando desde hace tiempo, una película necesaria. 
   Dirigida por Manuel Menchón, "La isla del viento" rescata la figura y el pensamiento de Unamuno, actualiza sus ideas ochenta años después de su muerte y nos recuerda el ejemplo del gran filósofo que utilizó sus escritos para cuestionar la monarquía primero y la dictadura después, lo que le acarreó el destierro en Fuerteventura. 
    El otro gran momento de la cinta es el famoso acto en que, como rector de la Universidad de Salamanca años más tarde, a pocos meses de iniciada la tragedia de la guerra "incivil", Unamuno se opuso valerosamente al grito brutal del General Millán Astray con su famoso "Venceréis, pero no convenceréis"
   Es una película para ver muy despacito, para recrearse en la luminosidad de Fuerteventura y en los claroscuros de los interiores; para estremecerse con la frialdad de aquella Salamanca del gélido comienzo de curso del 36. 
   Es un acicate para leer o releer a Unamuno y averiguar más sobre su biografía.
   Pero sobre todo es un estímulo para reflexionar sobre lo que nos rodea, para dejar de echar balones fuera como si no nos concernieran los abusos de los poderosos, de los grandes mercados extendiendo sus alas sobre los gobiernos y afectando a los derechos sociales,sin atender a otros valores que no sean el lucro. 
   Es una llamada a que no nos hundamos en la resignación, en el conformismo. 
   Y, siendo muchas cosas más, la película, en el personaje de Unamuno, nos alienta a los educadores para que tengamos fe en nuestro alumnado y para que no nos abandonemos a la frustración, para que silenciemos todos los cantos de sirenas que cacarean que los chicos y chicas de hoy no tienen interés por nada y no quieren aprender.
   ¡Gracias a Manuel Menchón, por esta película, pequeñita en financiación, grande en lo que persigue!
   Ya hace tiempo estuvo en el Instituto este querido director, presentándonos su primera película, "Malta radio". La admiramos entonces por su sensibilidad y por la arriesgada peripecia que supuso su rodaje. Nos estremece que ahora, años después, sea tan vigente su tratamiento del desamparo de refugiados en el Mediterráneo. 
   Recomendabilísimas ambas.

- Notas sobre Fuerteventura en "Las agonías insulares de Miguel de Unamuno", de Bruno Pérez Alemán.
- Carta manuscrita de Unamuno a su amigo y buen anfitrión en Fuerteventura, Ramón Castañeyra, publicada por la Biblioteca Nacional de España.



sábado, 8 de octubre de 2016

No Matarás.

     
CARTEL: Jose Bellver/Juan Morales
 Estamos impacientes por que llegue el próximo martes: a las siete y media de la tarde recibimos a Shujaa Graham, un estadounidense condenado a muerte en 1976 y liberado del corredor de la muerte en 1981, miembro de la ONG "Witness to innocence". 

      Shujaa quiere reunirse con jóvenes de Secundaria estos días, coincidiendo con el estreno del corto en el que participa, "Resurrection club", el lunes 10 en el cine Palafox de Madrid, y va a visitar centros de la Red de Escuelas de Amnistía Internacional, a la que pertenece el Juan de Herrera. 

      Por eso llevamos días hablando de la pena de muerte, a partir del informe de Amnistía sobre las aplicadas en 2015: 1634 conocidas, además de las de China, que las esconde como secreto de estado. El mayor número de ejecuciones desde 1989. Y cerca de 20.300 personas más esperando su ejecución, muchos de ellos, como Shujaa, durante años. 
      
      ¿Qué sentirá una persona que no sabe cuándo, pero sí que lo van a matar? ¿Qué sufrimiento experimentará su familia? ¿Qué pensarán todos aquellos encargados de ejecutar la muerte, de vigilarlo, de acompañarlo en esa agonía?

      El Grupo decidió ver ayer la película "Pena de muerte", de Tim Robbins, y pudo ponerse en el lugar de unos y otros: nos quedamos sin respiración. Y luego hemos sabido que la figura de esa religiosa que sufre con el acusado, la hermana Helen Prejean, es un personaje real, precisamente fundadora de la ONG de Shujaa, que escribió en el libro "Dead man walking" su vivencia con un condenado a la última pena y dio pie a la filmación de esta oscarizada película. 

      Sobrecoge la película, tan real, pero más cuando conocemos que esta medida extrema es legal en ciento seis países, medio mundo. Que veinticinco de ellos la están aplicando, y que tres encabezan el ránking con un 89% de las ejecuciones: Arabia Saudí, Irán y Pakistán. Y que el siguiente país en la lista es el de las libertades, Estados Unidos, con veintiocho muertes el año pasado, la mayoría en tres estados: Texas, Missouri y Georgia. Y que han reanudado ejecuciones otros seis: Bangladesh, Chad, India, Indonesia, Omán y Sudán del Sur. Estremecen esos datos: un aumento de 54% respecto al año anterior, que son 573 personas más matadas, asesinadas por sus gobiernos.

       Y con esas cifras en la cabeza, nuestra conversación vuelve una y otra vez a Shujaa: es una ocasión inédita tratar de este tema con un exonerado, uno de los ciento sesenta que son los únicos que se han salvado de ese terrible fin en Estados Unidos. ¿Cómo será Shujaa? Acompañado de su esposa, Phyllis Prentice, a quien conoció como enfermera de su prisión, nos lo traerá desde Madrid a San Lorenzo, Viki, de Amnistía, que nos contará cómo ha ido la charla matutina en su antiguo instituto, el "Herrera Oria". 

      ¿Entenderemos lo que va a decirnos? En estos años hemos tenido a personas extraordinarias en el Instituto, pero siempre castellanoparlantes, mientras que Shujaa no habla español, así que el Departamento de Inglés se ha puesto a la tarea de buscarnos intérpretes, de traducir los textos, de poner en clase vídeos en los que Shujaa aparece hablando. Ante nuestra preocupación de si el mensaje llegará, unos y otros intentan tranquilizarnos con la idea de que el lenguaje de la 'humanidad' es universal.

      Hemos invitado al acto a todo aquel que lo desee. ¿Cuánta gente vendrá? Nos anima que, en estos primeros días de curso gran parte de nuestro alumnado nos ha dicho que admiran a gente noble y que les gusta ayudar a quien lo pasa mal, y que en su futuro esperan  hacer algo que mejore el mundo. 

      Así es; no hay más que ver el Grupo de Amnistía, que tan excelentes personas ha tenido desde su inicio, y que sigue creciendo con chicos y chicas ansiosos de ponerse a hacer algo ya, a sus escasos años, a reunirse cada viernes a las dos y cuarto para hablar de Derechos Humanos, de encarcelados por defender la democracia, de refugiados que sufren en su asfixiante travesía hacia esta Europa inconmovible, de desplazados de sus ciudades que no tienen lo mínimo para pasar el invierno, de 'intocables' que son tratados con dignidad por gente buena y valiente; de menores soldado y de otros esclavizados en las minas para que podamos tener en nuestras manos móviles de última generación; de medio ambiente en un planeta que se pudre. 

      Cada viernes estos chicos y chicas, estos profesores del Grupo  afianzan nuestra fe en el lema de Amnistía: "El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo."  

      Difundiremos por el instituto este TEXTO DE LA SEMANA, que nos ha recomendado el profesor de Ética de Nocturno, extraído precisamente de una antología de Amnistía Internacional de Cataluña sobre Derechos Humanos: un fragmento  Roberto Bobbio, que escribió sobre este tema, a la vez que otros autores y cuyos escritos recogió en 2001 la Editorial Península: 

NO MATARÁS. POR QUÉ ES NECESARIO ABOLIR LA PENA DE MUERTE

La condena a muerte tras un procedimiento, ya no es un homicidio en legítima defensa, sino un homicidio legal, legalizado, perpetrado a sangre fría, premeditado. Un homicidio que exige ejecutores, es decir personas autorizadas para matar. No por casualidad el ejecutor de la pena de muerte, aunque autorizado a matar, está siempre considerado como un personaje infame. (...)
El Estado no puede ponerse al mismo nivel que el individuo aislado. El individuo aislado actúa por rabia, por pasión, por interés, por defensa. El Estado contesta de manera meditada, reflexivamente. Él también tiene el deber de defenderse. Pero es demasiado más fuerte que el individuo aislado como para necesitar eliminar su vida en defensa propia.
El Estado tiene el privilegio y el beneficio del monopolio de la fuerza. Ha de sentir toda la responsabilidad de ese privilegio y de ese beneficio. Comprendo perfectamente que se trata de un razonamiento abstracto, que se pude tachar de moralismo ingenuo, de sermón inútil. Pero intentamos dar una razón a nuestra repugnancia ante la pena de muerte. Y la razón es sólo una: el mandamiento de no matarás.
Yo no veo otra. Fuera de esta razón última, todos los demás argumentos valen poco o nada, pueden ser refutados con otros argumentos que tienen, más o menos, la misma fuerza de persuasión. (...) Creemos firmemente que la total desaparición de la pena de muerte del teatro de la historia está destinada a representar una señal indiscutible del progreso civil. Expresó muy bien este concepto John Stuart Mill: "La historia íntegra del progreso humano ha sido una serie de transiciones a través de las cuales una costumbre o una institución han pasado, una tras otra, de ser supuestamente necesarias para la existencia social al rango de injusticias universalmente condenadas".
Estoy convencido de que es también este el destino de la pena de muerte. Si me preguntáis cuándo se cumplirá ese destino, os contesto que no lo sé. Tan solo sé que el cumplimiento de dicho destino será una señal indiscutible de progreso moral.


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sábado, 1 de octubre de 2016

Las bibliotecas escolares, las grandes olvidadas de la LOMCE.

      
http://bibliolibrebibliotecaescolar.blogspot.com.es/2015/03/
nueva-experiencia-en-la-biblioteca.html
  




Evocan nuestros admirados compañeros de "Yo estudié en la pública" en una entrada en su facebook las palabras que María Moliner escribiera hace ochenta años a los bibliotecarios rurales, porque bien pueden aplicarse, además de a los rurales, a los "escolares":
   
   "Estas Instrucciones van especialmente dirigidas a ayudar en su tarea a los bibliotecarios provistos de poca experiencia y que tienen a su cargo bibliotecas pequeñas y recientes. Porque, si el éxito de una biblioteca depende en grandísima parte del bibliotecario, esto es tanto más verdad cuanto más corta es la historia o tradición de ese establecimiento. En una biblioteca de larga historia, el público ya experimentado, lejos de necesitar estímulos para leer, tiene sus exigencias, y el bibliotecario puede limitarse a satisfacerlas cumpliendo su obligación de una manera casi automática. Pero el encargado de una biblioteca que comienza a vivir ha de hacer una labor mucho más personal, poniendo su alma en ella. No será esto posible sin entusiasmo, y el entusiasmo no nace sino de la fe. El bibliotecario, para poner entusiasmo en su tarea, necesita creer en estas dos cosas: en la capacidad de mejoramiento espiritual de la gente a quien va a servir, y en la eficacia de su propia misión para contribuir a este mejoramiento.
   No será buen bibliotecario el individuo que recibe invariablemente al forastero con palabras que tenemos grabadas en el cerebro, a fuerza de oírlas, los que con una misión cultural hemos visitado pueblos españoles: «Mire usted: en este pueblo son muy cerriles: usted hábleles de ir al baile, al fútbol o al cine, pero… ¡A la biblioteca…!».
   No, amigos bibliotecarios, no. En vuestro pueblo la gente no es más cerril que en otros pueblos de España ni que en otros pueblos del mundo. Probad a hablarles de cultura y veréis cómo sus ojos se abren y sus cabezas se mueven en un gesto de asentimiento, y cómo invariablemente responden: ¡Eso, eso es lo que nos hace falta: cultura! Ellos presienten, en efecto, que es cultura lo que necesitan, que sin ella no hay posibilidad de liberación efectiva, que sólo ella ha de dotarles de impulso suficiente para incorporarse a la marcha fatal del progreso humano sin riesgo de ser revolcados: sienten también que la cultura que a ellos les está negada es un privilegio más que confiere a ciertas gentes sin ninguna superioridad intrínseca sobre ellos, a veces con un valor moral nulo, una superioridad efectiva en estimación de la sociedad, en posición económica, etcétera. Y se revuelven contra esto que vagamente comprenden pidiendo, cultura, cultura… Pero, claro, si se les pregunta qué es concretamente lo que quieren decir con eso, no saben explicarlo. Y no saben tampoco que el camino de la cultura es áspero, sobre todo cuando para emprenderlo hay que romper con una tradición de abandono conservada por generaciones y generaciones.
   Tú, bibliotecario, sí debes saberlo, y debes comprenderles y disculparles y ayudarles. No es extraño que una biblioteca recibida con gran entusiasmo quede al poco tiempo abandonada si se la confía a su propia suerte: no es extraño que el libro cogido con propósito de leerlo se caiga al poco rato de las manos y el lector lo abandone para ir a distraerse con la película a cuya trama su inteligencia se abandona sin esfuerzo. Todo esto ocurre; pero no ocurre sólo en tu pueblo, ni lo hacen sólo tus convecinos; ocurre en todas partes, y ahí radica precisamente tu misión: en conocer los recursos de tu biblioteca y las cualidades de tus lectores de modo que aciertes a poner en sus manos el libro cuya lectura les absorba hasta el punto de hacerles olvidarse de acudir a otra distracción.
   La segunda cosa que necesita creer el bibliotecario es en la eficacia de su propia misión. Para valorarla, pensad tan sólo en lo que sería nuestra España si en todas las ciudades, en todos los pueblos, en las aldeas más humildes, hombres y mujeres dedicasen los ratos no ocupados por sus tareas vitales a leer, a asomarse al mundo material y al mundo inmenso del espíritu por esas ventanas maravillosas que son los libros. ¡Tantas son las consecuencias que se adivinan si una tal situación llegase a ser realidad, que no es posible ni empezar a enunciarlas…!
   Pues bien: esta es la tarea que se ha impuesto y que está llevando a cabo el Ministerio de Instrucción Pública por medio de su Sección de Bibliotecas y en la que vosotros tenéis una parte esencialísima que realizar."

   Efectivamente, mutatis mutandis, podría titularse "A los bibliotecarios escolares" el texto de la sabia María Moliner, a quien habíamos dedicado otro artículo en este blog. Al leerlo, nos parece que retrata lo que estamos viviendo día a día en nuestros Centros: el desprecio hacia el alumnado, pensando que nunca van a leer, que no les interesa nada salvo el móvil, el whatsapp, las redes... que para qué perder el tiempo acercándolos a la biblioteca. 
   Si quienes tenemos la responsabilidad de acercarles a la lectura, profesorado y autoridades, tenemos ese pensamiento, seguro que jamás conseguiremos que ellos, ellas, mejoren. Es la fe en la posibilidad de que todo estudiante que se acerque a la biblioteca va a encontrar un ejemplar que le atraiga, un tema que le interese, la que conseguirá que nuestros alumnos comiencen a leer, que se enganchen incluso, cuando den con esa lectura que los está esperando; que, a raíz de ello, les vaya siendo menos gravoso leer sus apuntes, buscar información, entenderla, hacerla suya y transmitirla. Disfrutar con el estudio.  
  Nosotros sí tenemos esa fe, y a pesar de las autoridades académicas, que siguen sin preocuparse de los proyectos de Biblioteca, de los planes lectores, en la nuestra empezamos un nuevo curso con el mismo entusiasmo con que emprendimos esta maravillosa aventura en 2002, hace ya catorce años, 
   Y el entusiasmo se contagia: a profesores, que se apuntan al equipo de Biblioteca un año más o por primera vez, nada más salir del Claustro en que se les habló de ello; a alumnos y alumnas de Primero, que acuden cada recreo a echar una mano con todo su empuje, y que ya enseñan a otros nuevos y a profesores, cómo se hace el préstamo, cómo se marca un libro con su tejuelo, dónde encontrar un título. 
   Y visitan la Biblioteca también los de FP Básica, discriminados tantas veces de las tareas académicas, y escuchan respetuosos la explicación y curiosean por las secciones, y uno nos cuenta que ya ha leído varios libros de Ruiz Zafón, y que quiere más. 
   Y aparece un alumno que pensábamos que ya no íbamos a ver, porque solicitó un ciclo de Formación Profesional, pero, como tantos otros, no tiene plaza. Y, nada más matricularse, vuelve a la Biblioteca, ya con su plan: este año, los clásicos, empezando por la "Historia de la literatura griega", de Lesky. Un día publicaremos la lista de lecturas de este muchacho y se admirará el mundo que tanto desprecia a los jóvenes y su falta de anhelos. 
  Y aparece luego un exalumno, ya estudiante universitario de último año, pidiendo libro sobre finanzas, y también encuentra un par de libros que le sirven. Y otra querida exalumna nos lanza un SOS, para que le prestemos libros que le han marcado en la facultad. 
  Y un profesor nuevo y la de Guardia de Biblioteca se extasían al ver a un grupo de los movidos de Primero, que entra en silencio, elige cada uno su libro, y pasan la hora embebidos en su lectura. Y en la última hora del viernes, no damos abasto buscando lo que interesa a cada uno: de mitología, ¡de satanismo!, de animales, de deportes, cómics...
   Y...¡cómo no tener fe cuando vemos lo que vemos!
  Pero, mientras tanto, la LOMCE, sus reválidas, sus despropósitos...
  P.D: Sirva este artículo de homenaje a tantos bibliotecarios escolares entregados, y, estos días, en especial, para David y Agustina, los magos de Bibliolibre